Respaldo de Casalegno al proyecto del Senado para el registro de ventas de chips de celulares 0 399

Se aprobó apoyar la iniciativa presentada en la cámara por el senador Traferri, como herramienta para bajar los delitos perpetrados desde llamados de telefonía celular

El bloque del Frente Justicialista presentó un proyecto de Resolución en apoyo del proyecto aprobado en cámara de senadores para prevenir delitos por el uso de telefonía celular que propone la creación de un registro sobre las tarjetas telefónicas.
La iniciativa surgió del concejal Marcelo Casalegno quien señaló: “Me ha pasado a mí personalmente, de comprar un teléfono, ir a un kiosco y comprar un chip, lo puse en el teléfono y comencé a realizar llamadas, ese mismo mecanismo es el que usan alguno delincuentes ya que no hay manera de identificar al propietario de la línea desde la que se está haciendo la llamada”.
El proyecto pertenece al senador Armando Traferri y fue aprobado recientemente y presentado hace dos años con la finalidad de crear un registro para tener información oportuna y fidedigna que logre establecer la trazabilidad de cada tarjeta SIM utilizada en los teléfonos celulares. “Nos parece muy importante que haya un registro, que no cualquiera pueda comprar en un kiosco un chip para telefonía celular”, dijo el vicepresidente del Concejo, “sería bueno que haya negocios habilitados por la autoridad que tiene que aplicar esta norma y que el registro sea secreto, solo para uso judicial al momento de establecer hechos delictivos”.

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La Libertad solo puede garantizarse en un Estado de Derecho 0 428

Prensa En el Recinto. El secretario General del Partido Socialista de Cañada de Gómez, Dr. Hernán López, se manifestó respecto a La Noche de los Lápices y a las declaraciones del concejal Franco Mazzoli.

Días atrás, se recordaron los 45 años de la llamada “Noche de los lápices”. El 16 de septiembre de 1976 y en días sucesivos, a menos de seis meses de instaurada la última dictadura, un grupo de jóvenes fueron secuestrados en la ciudad de La Plata, a 60 kilómetros de la capital argentina, por miembros de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. 

Muchos de ellos, habían participado, durante la primavera de 1975, en las movilizaciones que reclamaron y obtuvieron el Boleto Estudiantil Secundario. Y, como lo destaca un reciente estudio realizado por la Juventud del Partido Socialista coordinado por Sandra Raggio: “La escuela se convirtió en un blanco prioritario de la represión y fue pensada como un dispositivo de esta. Para las Fuerzas Armadas la institución escolar era un lugar para el adoctrinamiento y disciplinamiento social”. 

Esa dictadura –la más sangrienta de nuestra historia, que comenzó el 24 de marzo de 1976 y acabó el 10 de diciembre de 1983-, acabó con el estado de derecho y suprimió todas las garantías constitucionales, provocando miles de muerto/as, desaparecido/as, apropiación de niños y niñas, torturado/as, y la aplicación de un plan económico que, al tiempo que desmanteló el aparato productivo, sumió en la pobreza a grandes sectores del país.  El golpe contra el gobierno democrático, fue la continuidad del golpe de 1930, de 1955 – casualmente un 16 de setiembre -,  y de  1966, aunque sin duda el de 1976 fue el más trágico. 

Tan cierto es esto, como también es cierto que los argentinos no hemos sabido o podido, en el período democrático reinstaurado en 1983, resolver la mayoría de nuestros problemas. Seguramente no será cuestionando comprobados e irrefutables hechos del pasado, condenados tanto nacional como internacionalmente, como los argentinos tendremos la posibilidad de reencontrarnos para forjar un futuro mejor. Por eso, ante el agravamiento de nuestras crisis y las voces que aparecen añorando un pasado nefasto,  creemos que se hace imprescindible acordar entre todos los actores de la vida política y social de nuestro país, un mínimo de puntos en común que posibilite tener un proyecto de Nación, que nos dé a los argentinos un horizonte de esperanza.

Victor Cantarini responde a Mazzoli desde su lugar dentro de la Comunidad Educativa 0 887

Redacción En el Recinto “Como militante social y político, y por participar en las propuestas y reclamos de la comunidad educativa de la región, como ha sido tema el Servicio de Transporte Público de Pasajeros, ante la presentación de un video del Concejal Franco Mazzoli, queremos expresar nuestro repudio por expresar algo irreal y tergiversado de sus argumentos”, expresó Victor Cantarini, “recordamos que lo que sucedió fue en un gobierno de facto siendo una dictadura militar más sangrienta de nuestra Argentina, donde las garantías constitucionales estaban suspendidas y donde el régimen militar cometió todo tipo de atrocidades, desde secuestro, tortura, apropiación de bebes y desaparición forzadas de las personas, como él robo sus bienes”. 

“Hecho que ocurrió el 16 de septiembre de 1976 y días sucesivos, que un grupo de jóvenes fueron secuestrados en la ciudad de La Plata, a 60 kilómetros de la capital argentina, por miembros de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. Eran los primeros meses de la dictadura cívico-militar que acabaría en diciembre de 1983. La fecha quedó grabada en la memoria colectiva como “La noche de los lápices”. La mayoría de los jóvenes tenía militancia política en la Unión de Estudiantes Secundarios y en la Juventud Guevarista. Muchos de ellos habían participado, durante la primavera de 1975, en las movilizaciones que reclamaron y obtuvieron el Boleto Estudiantil Secundario”, completó.  

Para finalizar, Cantarino remarcó: “Las palabras del concejal Franco Mazzoli, expresan la ideología de un grupo político anacrónico , antidemocrático que manchan nuestra democracia, a nuestra Constitución Argentina y la memoria de nuestras víctimas por lo que el país dijo Nunca Más, es Nunca Más”.

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