Crueles 0 1072

El gobierno saliente, conservador, rancio, oligarca y de cultura basada en odios arrastrados desde el 55, ya se va.

Por: Rubén Eduardo “Kelo” Moreno.

A los grandes evasores de plata negra les abrieron las puertas para limpiarlos, sin preguntar de dónde provenía dicho capital.

A monotributistas les mandaban carta documentos y embargo por deudas que no superaban los $4000; desmantelaron a los jubilados; aumentaron los niveles de pobreza; desocuparon a miles de trabajadores. Este gobierno despreció a los discapacitados, profundizó la contaminación tanto con mineras como con agrotóxicos, y además fue servil con los capitales más salvajes.

Nunca nadie representó tanto al cipayismo: mataron por la espalda, despreciaron a los sectores necesitados, su Vice aplicó la cultura del odio, se manejaron con desprecio hacia el otro; manipularon información; negaron la realidad a los familiares de las víctimas de un Estado irresponsable.

La cultura del macrismo fue que el dinero vale más que la salud y la vida.
Nos llevaron por un camino sin retorno, gran parte con la complicidad de la oposición que mintió en las palabras y acordó con sus prácticas,- las consecuencias están a la vista-, algunos gorilas pobres se enojan cuando se publican chistes, ironías u opiniones, transformándose estos en fundamentalistas de una clase que no pertenecen (desclasados), se les transmitió la aporofobia de ese Gobierno cruel y perverso.

Costó mucho sacarnos la cultura menemista, esperemos que este nuevo Gobierno encuentre los caminos de inclusión sin excusas y no repita la historia como pasó en la mayoría de los Gobiernos; gobernar para esa minoría que siempre se llevó todo en desmedro de las mayorías que siguen sufriendo la desigualdad.
Cambiemos fue botas con votos y lo botaron con votos, no hace falta esperar toda una gestión para darnos cuenta de los fracasos y logros de un gobierno, hay dos puntos de partida: la elección de sus ministros y donde va gastar el presupuesto.
Se vienen tiempos sin excusas, los porcentajes de extrema pobreza que la sufren estas desigualdades se quedó sin agujero en su cinturón se necesitan políticas públicas para salir de la crisis, no limosna como se viene haciendo a la falta de soluciones, necesitamos solidaridad y no caridad como principio político y no honrar deudas; decía Eduardo Galeano: “La caridad es humillante porque se ejerce verticalmente y desde arriba; la solidaridad es horizontal e implica respeto mutuo”. Este nuevo gobierno debe basarse en lo humano, si no terminará en una nueva frustración.
Tener esperanzas ayuda, pero tengamos ciertas reservas.

Rubén Eduardo Moreno

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Un cambio de costumbres 0 1228

Una de las recomendaciones, que ya quedaron sobrepasadas por el decreto sobre la cuarentena, es el de la espera en los comercios. De a poco y en algunos casos no sin cierta resistencia, los clientes –y los comerciantes- fueron adecuando sus conductas a la cruda realidad: de a dos o tres clientes dentro del local, espera en fila en el caso de lugares de gran afluencia como los supermercados, o los cajeros automáticos.

Se puso así sobre la mesa la conducta social de los cañadenses, muchos de los cuales están saturados de individualismo (“Si necesito esto lo tomo porque es mi derecho, y qué…”), y hacen que los otros, los sensatos, tengan que hacer gala de su paciencia para no reaccionar. Porque de qué sirve que uno se coloque a dos metros del que lo precede en la cola del súper, si el que viene atrás se le pega a la nuca, y de paso le comenta con sorna qué cosa, las pavadas que nos obligan a hacer, buscando complicidad para ese dislate.

Por eso, la actitud del dueño de un supermercado de calle Ocampo al 600 (foto), protegiendo y protegiéndose, es para imitar, entre tantos otros también súper, adonde los empleados enfrentan a los clientes a cara descubierta, a cincuenta centímetros cada rostro, de a cientos por día. Y ello vale para tantos otros.

Y de paso, el aplauso para las trabajadoras y trabajadores de salud, médicos, enfermeras, empleadxs de farmacia, que cargan sobre sus hombros buena parte de esta historia junto con las fuerzas del estado, tantas veces denostadas.

Este es un tiempo distinto a cualquier otro que hayamos vivido en las últimas décadas, y esperemos estar a la altura de las circunstancias.

A la izquierda del padre 0 615

Es inadmisible lo que han hecho con nosotras durante miles de años y últimamente con más intensidad y frecuencia; quizás muchas no nos demos cuenta y veamos como algo natural el mal trato que recibimos a diario en pequeñas cosas como por ejemplo escuchar y tararear la letra de una canción cuyo contenido nos denigra y nos rebaja como personas o cuando participamos activamente de marchas reclamando nuestros derechos nos tildan de asesinas, degeneradas o putas, ni hablar cuando aplicamos el lenguaje inclusivo: el rechazo, la burla y los chistes jocosos tildándonos de ridículas y tilingas.

Así, en pequeñas actitudes es donde se agiganta el odio y el rechazo hacia nosotras, no solo tenemos que lidiar con el macho sino también con la falta de sororidad de nuestras pares, por eso es muy importante exigir que todas las Instituciones públicas y privadas tengan que formarse y capacitarse obligatoriamente en perspectiva de género.

La insensibilidad y desidia la notamos también en el Sistema Judicial y en el mismo Estado a cuyos lugares recurrimos por ayuda –nuestra institución recibe permanentes denuncias sobre el tema.-

Compañeras: ante la urgencia que amerita el desenlace fatal de muchas de nosotras, debemos exigir que sean aprobados con toda celeridad los distintos proyectos de ley que respaldan nuestros pedidos más urgentes.

Debemos aprovechar esta etapa donde nos prometieron que iban a sumarnos más derechos, bien, ¡exijámoslo!.
En nuestra localidad realmente hay compañeras que la están pasando muy mal, debemos ponernos firmes y exigir que ante cualquier denuncia por violencia, sean atendidas en otro lugar, lejos de la Jefatura de Policía, ya que es una Institución violenta, debido al mal trato que reciben las víctimas – y en algunos casos hasta el personal femenino que trabaja en ese lugar-.

Dichas oficinas deberían estar en Fiscalía o en algún espacio físico de Tribunales con personal idóneo, para su contención y protección, como corresponde y especialmente que se invierta económicamente en fuertes campañas serias y no de marketing con contenidos por escrito y distribuidos a toda la población para su información, prevención y solidaridad para con aquellas que sufren violencia de género.

Entre tantas violencias que sufrimos las mujeres, no podemos dejar pasar la VIOLENCIA OBSTÉTRICA (desconocimiento de los protocolos ILE, sobre todo en el tratamiento que aplican algunos objetores de conciencia obstaculizando la práctica, es muy importante remarcarlo.

Entre los enemigos naturales que tenemos debemos reconocer a los medios de comunicación, que, para mayor rating hacen que la noticia de mujeres asesinadas sea algo natural y en los programas de opinión deforman la realidad re victimizando a la víctima.

Existen infinidades de denuncias que podríamos agregar, pero no nos alcanzaría el tiempo, pero bueno lo importante y bueno de ser mujer, es que tenemos lo que hay que tener para seguir luchando por nuestros derechos y decirles a las más escépticas que sean SORORAS, porque mañana pueden tocar sus puertas, no están libres del peligro que nos rodea, que nuestra vida vale como la de TODAS, TODOS Y TODES.

Adriana Diez
Integrante de la Asociación de DDHH de Cañada de Gómez

Nacidas a la izquierda del padre

Nos han quemado en la hoguera del difunto marido.
Nos han alejado por impuras.
Nos han condenado a los trabajos más duros.
Nos han bajado de la peana de diosas
dividiéndonos en dos dioses varones.
Nos han lapidado por adúlteras.
Nos han etiquetado como débiles mentales y físicas.
Nos han utilizado como esclavas del hombre.
Nos han vendido o cambiado por ganado.
Nos han condenado y mutilado.
Nos han violado como carne sin alma.
Nos han hecho creer que agriamos el vino,
secamos las semillas y oxidamos los metales
Nos crearon de la costilla de varón.
Fuimos causa de los males de la tierra.
Nos han impedido decidir si queremos o no ser madres,
y a la vez nos han esterilizado sin permiso
como modo de detener la pobreza
y salvar así el culo del político de turno.
Los varones que lo han hecho y los que lo han consentido,
han olvidado que nacieron de mujer, inevitablemente.

                                                                  Begoña Abad

 

 

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