Los municipales de Carcarañá en conflicto recibieron una propuesta 0 2138

Se trata de la cancelación de los sueldos atrasados en las próximas horas, lo que debería ser realizado en efectivo para que se levante la medida de fuerza que lleva ya 17 días.

Tras el corte de la autopista Rosario-Córdoba que llevaron adelante la semana pasada, los trabajadores municipales de Carcarañá aún no lograron cobrar el total de los salarios de octubre y siguen paro, aunque en las últimas horas surgió un principio de solución al conflicto. Es que la intendenta, Verónica Schuager, hizo ayer un ofrecimiento para cancelar lo adeudado en las próximas horas, el cual fue aceptado por los empleados aunque con la condición de que el pago se realice en efectivo.
Así lo resolvieron luego de evaluar la propuesta en el marco de una asamblea laboral convocada por el gremio, donde se comprometieron a levantar la medida de fuerza, que ayer cumplió 17 días desde que fue puesta en marcha el 8 de este mes, si la Intendencia regulariza la situación salarial en los términos exigidos.
De no ser así continuarán con el plan de lucha hasta llegar a un entendimiento que permita poner punto final a la situación de conflictividad, que sólo se destrabará, si el gobierno local satisface el reclamo de los trabajadores, quienes no quieren cobrar sus acreencias salariales vía depósito bancario para evitar descuentos por débitos de tarjetas de créditos, entre otros compromisos.
Más allá de la forma de pago que finalmente adopte el gobierno local, cabe aclarar que el dinero que obtuvo a través de un préstamo otorgado por una institución local alcanzará para pagar salarias atrasados al personal de planta permanente, por lo que los eventuales seguirán con la huelga.
El crédito que consiguió la Intendencia para cancelar el 30 por ciento de los haberes que todavía resta del mes pasado, fue confirmado en el mediodía de ayer por Schuager a la conducción gremial con la que ya se había reunido horas antes en su despacho para anticiparles la solución que estaba gestionado y finalmente prosperó.
Actualización
“Le transmitimos la propuesta a los trabajadores que aceptaron con la condición de cobrar en efectivo, por lo que si el municipio satisface el pedido se levantará la medida y solo continuarán sin prestar servicio los eventuales”, sintetizó ayer a LaCapital tras culminar la asamblea, el secretario general del Sindicato de Trabajadores Municipales de Carcarañá, Gastón Paz.
Aunque no fue confirmado además trascendió que el municipio también se pondría al día con lo que también adeuda de seguros por accidente de riesgo de trabajo mientras que la otra arista que motivó el conflicto recalaría en acciones legales.
Ello tiene que ver con descuentos que el municipio vino haciendo sobre haberes salariales para ser destinado al pago de cuotas por créditos tomados por los trabajadores en mutuales, lo cual no hizo, razón por lo cual los empleados resolvieron recurrir a presentaciones judiciales.

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Carlos Pellegrini: Un niño falleció en un trágico accidente doméstico 0 763

Un niño de 9 añosperdió la vida cuando en medo de un juego rompió un vidrio que le provocó heridas en órganos vitales.
La criatura fue llevada al SAMCo de la localidad, pero ante la seriedad de las lesiones se lo trasladó al hospital de San Jorge, donde lamentablemente perdió la vida.

Fuente: Portal Pellegrinense

Encontró 3 millones en la calle y los devolvió sin aceptar recompensa 0 691

Como cada tarde, Jorge Cingolani regresaba a su casa luego de cumplir con su jornada laboral en la sucursal del Correo Argentino existente en la ciudad de Sastre. Era viernes y el reloj marcaba las 15.30 cuando el vecino de la cabecera del departamento San Martín se topó con un bolso en la vía pública. Alertado al verlo, decidió levantarlo y revisar su interior. Para sorpresa, el contenido era una suma de dinero que superaba los tres millones de pesos. “Por suerte apareció el dueño. Eran los ahorros de toda su vida. Lloramos juntos cuando llegó a mi casa. Me ofreció una recompensa, cien mil pesos, pero no los acepté. Lo que no es mío, no me pertenece. Sólo le pedí un cordero para festejar año nuevo”, bromeó el empleado al borde de las lágrimas en diálogo con este medio.

La historia enorgullece. Y a pocos de días de haber ocurrido, el propio protagonista aún continúa emocionado. “El viernes, como es habitual y al terminar mi trabajo, me fui para mi casa. En el camino vi un bolsito y decidí levantarlo. Me di cuenta que tenía dinero adentro. Al llegar a mi domicilio le conté a mi mujer y de manera instantánea lo publiqué en redes sociales”, comenzó a detallar el paso a paso de la historia.

Inicialmente, por la cabeza de Cingolani se cruzó la idea de hacer público lo que había en el interior del bolso. Sin embargo, se arrepintió y optó por tomar otra decisión. “Entendía que podía aparecer mucha gente diciendo que le pertenecía. Entonces lo que hice fue ponerlo boca abajo y sacarle una foto porque tenía un logo en el frente”.

Luego de almorzar y tomar un descanso, su teléfono sonó. Había pasado una hora y media de aquel posteo en redes sociales. “Se contactaron conmigo. Era un hombre que me decía que lo que había encontrado era de él. Le pedí que me detalle el logo y el contenido del bolso. Me dio todos los detalles y supe que era el dueño. Me agradeció mucho y terminamos llorando juntos”, recuerda el empleado del Correo.

El encuentro entre ambos fue más fuerte aún. Al llegar a la casa de Cingolani, el propietario del bolso explicó era un empleado rural, que venía viajando a dedo en la chata de una camioneta al momento de extraviar el dinero. Y se trataba, ni más ni menos, que los ahorros de toda la vida. “Por razones de seguridad no quise revelar nunca sus datos porque se trata de mucha plata, y hoy pasan muchas cosas. Me quiso dar una recompensa, un fajo de cien mil pesos, pero no lo agarré. Lo que es de él, es de él”, afirma con seguridad hasta el día de hoy el sastrense.

“Pacquiao”, como lo conocen en la ciudad por su admiración al boxeador filipino, reiteró su negativa a recibir algún tipo de remuneración por su acto solidario. “No sentí que debía aceptar la recompensa. Si la agarraba, le estaba sacando algo que es de él. Lo único que le dije es que quería un cordero para fin de año. Nunca fue mi intención quedarme con la plata o que me den dinero a cambio. Sentía que si agarraba algo era aprovecharme de él. Ver llorar a esa persona fue demasiado. Lloramos los dos juntos”.

El trabajador de la sucursal del Correo ubicado en la cabecera del departamento San Martín recordó que al llegar a su hogar, la familia entera avaló su decisión. “Mi mujer y mis hijos me dijeron que hubiesen hecho lo mismo. Eso me deja tranquilo porque se que estoy rodeado de personas como yo”, y agregó orgulloso: “Sigo emocionado. Si lo tengo que volver a hacer, lo hago”.

Nota publicada por Bumerangnews.com

 

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