29 de junio: El día que perdimos y ganamos 0 1892

Acosado por el poder eclesiástico de esos años, Armando Amirati renunciaba a la parroquia de Cañada de Gómez. La comunidad cañadense sacó entonces lo mejor de ella, mujeres y hombres de toda edad, condición y creencia estuvieron juntos peleando por quien fue un pastor irreemplazable.

Armando Amirati llegó a Cañada en el ’62, dio vueltas estructuras largamente establecidas en las relaciones entre la comunidad católica cañadense y su parroquia, fue humilde, líder en el ejemplo, lo sacaron violentamente de su puesto, provocó que la sociedad local saliera a pelear por él, resistió en la semiclandestinidad celebrando misas, bautismos y comuniones en galpones prestados, y finalmente partió a La Rioja dejando una estela de veneración que lo acompañó hasta su destino.

El 29 de junio del ’69 se plasmó el temor de la ciudad y comenzó la larga partida del sacerdote, que tuvo su punto culminante cuando el poder mostró los dientes y envió a la policía en cantidades inverosímiles para nuestra modesta medida, lo que resultó en una histórica pueblada con heridos de bala, gases y detenidos.,
Ese fue un día de derrota, pero en el que Cañada peleó como pocas veces.

Roberto Larocca

Se aconseja, por si no lo vieron, el sólido documental de Mauricio Cocchiarella sobre el Cañadazo:
https://www.youtube.com/watch?time_continue=290&v=XDTzos4jOPI

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Navidad 0 316

Cada Nochebuena, tanto para los que creen como para los que no, tiene esa mezcla de angustia y magia que nos llama a compartir recuerdos… lágrimas, abrazos, cariños, hermandad entre vecinos ofreciendo regalos para demostrar materialmente amor hacia el otro; se suelen viajar muchos kilómetros para vivir ese día con intensidad y algo ha de tener para que surjan sentimientos encontrados.

La sensación es como si nos detuviéramos y comenzáramos a recibir vivencias compartidas produciendo sensaciones diferentes , las puertas se llenan de colores y de luces , los comercios con sus bolsas intercambiando regalos por alegrías de momento, la cultura popular nos conduce a creer en un barba blanca que viaja en el tiempo pasando por los hogares de buena vida y -la de los sacrificados de bolsillos cada vez mas flacos- que marcan en ese gesto aquel regalo algo inolvidable para el pibe de una navidad consumista, según la religión:
”Jesús nace para la humanidad que busca libertad y paz: nace para todo hombre oprimido por el pecado, necesitado de salvación y sediento de esperanza”…,

El mundo, nada más alejado del sentido navideño deshumanizado, cierra fronteras, matan mojados, oprimen económicamente a países apoderándose de sus riquezas y derechos, donde organizan conflictos para las guerras; la penetración cultural del individualismo rompiendo lazos colectivos generando desprecio hacia el igual mirándolo desde un lugar discriminativo.

Vemos las prácticas políticas opuestas a los pueblos imponiendo las fuerzas sembrando el terror desde el Estado, se es servil con el poder y soberbio con el débil imponen desigualdad ; la mitad de las poblaciones -a causas de esos pocos que concentran economía globalizada- viven en la pobreza extrema , perdieron salud , educación , trabajo, generaciones sin conocer empleos dignos , no son creados al azar estos procesos deshumanizados.

Esta actitud no cesa sino que se profundiza y lo grave de esta situación es que es avalada por las mayorías,; seguramente hoy brindaran por paz, amor y felicidad y en sus cuentas en las redes sociales hablaran de otra cosa del otro, que espera amor y recibe desprecio…si hablamos de espíritu navideño y el sentido de la venida de Jesús, nosotros le diríamos que no venga que las puertas de los corazones en la mayoría están cerradas humanamente con gigantescos candados pero hay otra mayoría que sigue luchando y extiende su mano para modificar la realidad del otro y no es solo los 24 .

Rubén Eduardo Kelo Moreno

Fernando Silva dirige el hospital de niños, en Managua.
En vísperas de Navidad, se quedó trabajando hasta muy tarde. Ya estaban sonando los cohetes, y empezaban los fuegos artificiales a iluminar el cielo, cuando Fernando decidió marcharse. En su casa lo esperaban para festejar. Hizo una última recorrida por las salas, viendo si todo quedaba en orden, y en eso estaba cuando sintió que unos pasos lo seguían. Unos pasos de algodón: se volvió y descubrió que uno de los enfermitos le andaba detrás. En la penumbra, lo reconoció. Era un niño que estaba solo. Fernando reconoció su cara ya marcada por la muerte y esos ojos que pedían disculpas o quizá pedía permiso.
Fernando se acercó y el niño lo rozó con la mano:
–Decile a… –susurró el niño–. Decile a alguien, que yo estoy aquí.

Eduardo Galeano [De El libro de los abrazos]

La pintura: «Adoración de los Pastores» de Giorgione

Cascabel 0 422

Hay dos líneas paralelas que nunca van encontrar un punto de unión: por un lado, la crónica del relato y el “hay que”, y por el otro, la realidad que nos cruza como sociedad, cual es el problema del narcotráfico y la violencia que venimos sufriendo; pasa el tiempo y se profundiza cada vez más.
Los responsables de modificar esta realidad son los representantes de los tres Poderes, donde solo hacen catarsis con sus crónicas simplista a un problema tan complejo, siguen hablando de la nada misma, justificando que están haciendo algo; personalmente no creo en su inocencia y menos que desconozcan donde está el problema, la otra línea es la realidad, en la que Rosario rompió su récord de asesinatos.

La cuenta oficial ya alcanzó las 266 muertes violentas en lo que va del año, solo escuchamos relatos, de móviles, cámaras, fuerzas armadas sitiando barrios, pero las noticias policiales, en la mayoría de los medios, refieren a la complicidad de las fuerzas policiales. Creemos que, sin complicidad política de algunos actores de la justicia, no existiría el delito.
En nuestra provincia de Santa Fe hay fiscales presos, jefes policiales e integrantes de las fuerzas, pero estos puntos no se analizan.

El pasado septiembre participamos del Cuarto Congreso realizado en la Facultad de Derecho de la UNR, jornada organizada por el Grupo de Estudios Penales y Criminológicos (Gepic) del Centro de Estudios Jurídicos y Sociales Flor de Irupé, de la que participaron: el ministro de la Corte Suprema de Justicia de Santa Fe, Daniel Erbetta, la directora de la Regional Rosario del MPA, María Eugenia Irribarren, la diputada provincial Matilde Bruera, el criminólogo Enrique Font, el periodista Emilio Ruchansky, y representantes de las asociaciones cannábicas AREC y AUPC.

En la nota del periodista Claudio Socolsky, en Rosario 12, éste destaca a la antropóloga Edith Cámpora, directora del Centro de Abordajes Interdisciplinarios de lo Sociocultural de la UNR, “Los mundos académicos, judiciales y sociales deben dialogar para posibilitar, como mínimo, un diagnóstico certero de la situación de la ciudad que permita resolverlo. Si nosotros tapamos el conflicto lo que hacemos es provocarlo, profundizarlo, y esperar sentados las consecuencias de ese conflicto”, planteó la investigadora.

“La trama de la desigualdad por la trama de los negocios ilegales genera muchísimas experiencias vitales y sociales, las que estamos desconociendo, porque observamos el fenómeno del narcotráfico a partir de los medios de comunicación“, agregó, para luego remarcar: “Hay que poder pensar realmente cuál es la trama que nos están proponiendo y cómo podemos desarmarla, yo creo que con mayor igualdad, mayor diálogo interdisciplinario y mayor compromiso ciudadano frente a las cifras que vemos cotidianamente”.

Coincidimos plenamente con Edith Cámpora. No hay un proyecto político amplio para llevar adelante políticas de Estado, debiera realizarse una convocatoria con los sectores representativos de la política, ampliada a la mayoría de la ciudadanía, Vecinales, Facultades, Colegios, Centros de Estudiantes, Sociólogos entre otros.
Discutir, proponiendo un plazo de tiempo que sea necesario, y aplicar como políticas de Estado ese proyecto, que esté basado en lo social y no en la estigmatización de los sectores postergados, y no con más represión, como suele proponerse cuando se habla del problema, junto a la la construcción de más derechos, y más seguridad. Las cárceles son depósitos de seres humanos, de la mano de la justicia que juzga y encarcela a un sector social que el sistema marginó.

No hay igualdad, ya que los causantes de estas angustias que viven los necesitados se manejan con total impunidad, y la justicia no sabe ni quiere juzgarlos.
Al respecto, el diputado provincial Carlos Del Frade presentó un informe y formuló preguntas. El legislador identificó 90 bandas que operan en la provincia, el departamento o ciudad donde prevalecen sus principales referentes. “Detrás de esos nombres hay mucho dolor de la gente”. Las crónicas y la realidad nunca se quieren juntar, está a la vista que todos conocen de qué se trata ésto, pero las soluciones no se ven en un horizonte cercano.

Finalizo con una fábula de Esopo:
“Había una vez unos ratones que vivían atemorizados por un gato. Cada vez que salían a por comida, el gato los perseguía. Hacía semanas que no comían nada. Entonces, uno de los ratones tuvo una idea:
— ¡Ya sé que hacer! Pondremos un cascabel al gato. Así lo oiremos a tiempo y podremos escapar.

— ¡Qué buena idea!, contestó el ratón más viejo, pero, ¿quién será el valiente que le ponga el cascabel?

Rubén Eduardo Kelo Moreno

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