Dualidad 0 417

Estamos viendo y escuchando con suma preocupación, discursos y acciones de pensamiento retrógrado, como excusa a la falta de capacidad para solucionar problemas que nos vienen cruzando como sociedad.

Están ocurriendo situaciones que creíamos erradicadas, tales como la quema de pastizales en las islas, para negocios de una minoría.

El hastío social se manifiesta de manera pacífica, con contenidos fuertes en frases en lugares públicos -donde se destacan por su originalidad- coincidiendo con el pensamiento colectivo; como respuesta un Gobierno que habla de autonomía municipal le responde con amenazas de abultadas multas, basada en una ordenanza de control social votada por todo el arco político de la ciudad de Rosario.

Por parte de la provincia, ésta parece interpretar la situación en un idioma totalmente desconocido, porque en realidad no se entiende qué papel cumple ante esta situación desesperante que se profundiza y avanza cada día sobre el aire puro, llevando a muchos a la desesperación por aspirar el humo con olor a quema de pastizales y animales.

Somos reiterativos al preguntarnos ¿para qué quisieron ser nuestros representantes si confunden (o se hacen los confundidos) intereses públicos con privados?… pero su balanza rota se inclina siempre por los segundos.

De igual modo pasa a nivel nacional: el Gobierno se corre de las soluciones negando el tema, y esquivando la Ley de Humedales, entre otras que defenderían el medio ambiente.

Siguen el camino ideológico más a la derecha del neoliberalismo con excusas y discursos populares, como si la política fuera un sainete; hay una expresión que los pinta tal cual para su dualidad y servilismo “Poder Real”
Decía Martin Luther King “Nadie se nos montará encima si no doblamos la espalda”.

Otra de las situaciones que creíamos erradicada pasa con la educación: invierten más en fuerzas de inseguridad, con presupuestos abultados, y a los docentes les respondían antes “que se discutía por 20 kg de pan”, y hoy, con total soberbia, que “acá no se discuten sueldos”, denostándolos con maltratos.

En cada tema que se toca salta la dualidad para el lado de los desprotegidos.

Podemos seguir enumerando, no nos alcanzarían los espacios, pero sí podemos afirmar que la política no está donde debería estar, su ausencia brilla en las necesidades de las mayorías. No se debería seguir sosteniendo la teoría del derrame, de la que siguen disfrutando las minorías, gracias a ese poder político que debería ser de todos y todas, con Estado de derecho pleno.

Rubén Eduardo Kelo Moreno

 

Ilustración: “Dualidad” – Mural de Rufino Tamayo

 

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La imagen 0 287

Volvieron las malas palabras: reforma laboral, represión, mano dura, picanas, desaparición de personas, manuales, cámaras, ciudades sitiadas, y espiadas por un despiadado lente acusador de inocentes, y también persecuciones desde redes sociales con los famosos troll.
Creyeron que el voto da la razón para atropellar con leyes y sacar conquistas históricas para violar derechos humanos. El voto da representatividad, sólo eso, y es lo que confunden los que asumen cargos.

Decía Mario Benedetti: “Cuando creíamos que teníamos todas las respuestas, de pronto cambiaron todas las preguntas”. El desamor que impera hoy socialmente, desde donde la distancia en ponerse en el lugar del otro se ensancha cada vez más,
Estas semillas, tristemente, se vienen sembrando a través de los distintos gobiernos, no sólo desde lo verbal, sino en prácticas políticas y actos de gobierno, como ajustes, medidas de exclusión, crecimiento de la pobreza, lo que también es violencia.

Cada tema social que aparece es acompañado por esa división, donde priman la discriminación, rencores, desprecios y odios, construyendo una sociedad en su mayoría partida por la violencia que vemos en todos los ámbitos, hasta se pierde el poder de analizar y reflexionar, y donde obviamente hay una política de manipulación desde los medios.

Creemos que es una parte, lo que estamos viviendo como sociedad en este florecer de prejuicios históricos, que lo supera. Una elección, un problema de tránsito, un partido de fútbol, una idea, es un disparador violento que se masifica, como el personaje de Robert Louis Stevenson, Dr. Jekyll, al tema de los fenómenos de la personalidad escindida y que puede ser clasificada como novela psicológica de horror.

Nos cuesta creer cómo se expresan muchos amigos, conocidos, profesionales y militantes desde las distintas redes y mensajes de whatsapp, no son ellos realmente; esta construcción armada desde esos lugares marca culturalmente la idea de la muerte al diferente. Hoy hasta se cuestiona la palabra amor como justificativo para la razón, del por qué se caminó por esos lugares, si por el amor a la vida que la bala no salió lo debemos agradecer, es inimaginable lo que estaríamos viviendo hoy como sociedad si se hubiera disparado.

Ruben Eduardo Kelo Moreno

 

Mordisquito 0 294

En cada charla, las reflexiones de Discépolo marcaban un camino para la discusión, criticando las banalidades de la oposición, de una cultura que hoy, a pesar de que pasaron tantos años, está más vigente que nunca.
De “Mordisquito” Discépolo dejó esta reflexión para todos los tiempos y cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia:

“Resulta que antes no te importaba nada y ahora te importa todo, sobre todo lo chiquito. Pasaste de náufrago a financista sin bajarte del bote. Vos, sí, vos, que ya estabas acostumbrado a saber que tu patria era la factoría de alguien y te encontraste con que te hacían el regalo de una patria nueva, y entonces, en vez de dar las gracias por el sobretodo de vicuña, dijiste que había una pelusa en la manga y que vos no lo querías derecho sino cruzado.
¡Pero con el sobretodo te quedaste!… Entonces, ¿qué me vas a contar a mí? ¿A quién le llevás la contra? Antes no te importaba nada y ahora te importa todo. Y protestas. ¿Y por qué protestas? ¡Ah, no hay té de Ceilán! (El té de Ceilán es aquel que se produce en la isla de Sri Lanka, ubicada en el Océano Índico, al sudeste de la India. Ceilán o Ceylon (nombre que adoptó el país en el período que fue colonia británica) es el cuarto país productor de té del mundo, detrás de China, India y Kenia).

Norberto Galasso, en “Mordisquito, ¡a mí no me la vas a contar!”, donde se reproducen las 39 charlas de Discépolo, julio de 1985, a modo de introducción de su libro: Enrique Santos Discépolo ha sido una de las tantas víctimas de la deformación cultural operada por el aparato ideológico colonial, dirigido a obnubilar nuestro pensamiento.

A través de esa “colonización pedagógica”, como la llamaba Jauretche, la clase dominante aniquila en vida y aún después de muertos a quienes osan quebrar los cánones establecidos, y cuando le resulta imposible el silenciamiento, procede a tergiversar su mensaje intentando esterilizarlo.
Así fabrica un Homero Manzi nostálgico, para escabullir al fundador de FORJA; un Guido y Spano lírico que recibe en la cama a los chicos del colegio, para ocultar al acusador del mitrismo en la guerra de la Triple Alianza, y un Felipe Varela que “matando viene y se va”, para esconder al caudillo que convoca a la unión latinoamericana contra la opresión extranjera.

Mordisquito también le hablaba al poder y le preguntaba para que quieren volver si su historia es del desprecio hacia las mayorías y el poder para unos pocos, despreciando la dignidad del trabajo y las mayorías populares.

Mordisquito, ellos siempre están volviendo, se reciclan y encuentran campos propicios para la desmemoria, imponiéndose mientras utilizan a propios y extraños. Volvieron con los bombardeos, instalaron la proscripción, enmudecieron palabras prohibiéndolas; se logró volver después de tantas luchas, pero aun así produjeron la dictadura más sangrienta de nuestra historia: desaparecieron a 30.000, quebraron la economía solo para el beneficio de unos pocos, esa matriz económica que pintada de varios colores sigue estando vigente.

Creímos volver con la democracia ellos agazapados producen un golpe económico, y engañando como populares disfrazados con ponchos y patillas arriba de un caballo se transformaron para entregar todo de rodillas, vaciaron los partidos, impusieron leyes laborales y nos volvieron a sumergir en la pobreza.

Por qué será que nos cuesta tanto volver, y a ellos les resulta tan fácil, más aún en tiempo de crisis y descontento social, el pueblo en su confusión los toma como salvadores de la crisis y solo la profundizan, cuatro años de unos de los peores gobiernos de la historia, nos robaron la dignidad y derechos… Te resucitaron, Mordisquito. Con tus palabras en boca de actores (que también creyeron que se volvía para siempre) se armó toda una mística para decorar un caballo como el de Troya, pero de nacional y popular aparecieron residuos del anterior gobierno, para continuar con políticas más profundas que el neoliberalismo.

Sólo un ejemplo de que siempre vuelven: jubilados tres veces más pobres, son sinceros, te dicen que vinieron ajustar. “Mordisquito, ¡a mí no me la vas a contar!” Siempre vuelven, pero también se forman los anticuerpos populares para que no logren ponerles el moño a estas políticas que solo traen angustias, tus predicas también van a volver y se quedarán para siempre, porque hay un pueblo que sigue llevando las banderas de la dignidad.

Rubén Eduardo Kelo Moreno

 

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