
El hijo de la víctima, un hombre de 86 años, encontró a su padre con golpes en el rostro y la cabeza. Este le relató que en momentos en que ingresaba a la casa, durante la jornada del domingo, fue sorprendido por dos individuos de contextura robusta, con el rostro cubierto, quienes los introdujeron al edifico, y tras golpearlo y atarlo se dedicaron a revisar la vivienda para luego salir por la puerta trasera, aunque aparentemente no faltaba nada de valor.
Al lugar, además de la policía, se hizo presente una unidad de Cemi, quien asistió a la víctima y luego la trasladó al hospital San José.
























