Lisandro de la Torre y su paso por Cañada 0 896

Un 5 de enero de 1939 se suicidaba el hombre al que muchos historiadores lo llaman Fiscal de la Nación, por su lucha contra la corrupción reinante durante el gobierno del presidente Agustín P. Justo. En la foto, durante un acto de la Liga del Sur, realizado en la esquina cañadense de Schnack y Aizpuru.

Lisandro había nacido en Rosario un 6 de diciembre de 1868, hijo de Lisandro y Virginia Paganini. Su padre consolidó como estanciero la fortuna que supo conseguir en su vida como comerciante. Su verdadero nombre fue Nicolás Lisandro ya que el sacerdote que lo bautizó se negaba a ungirlo únicamente con el segundo de sus nombres por no figurar en el santoral. Desde muy joven militó en las listas opositoras a Miguel Juárez Celman y en 1890 participó de la Revolución del Parque que originó a la Unión Cívica Radical. En la revuelta de 1893 fue jefe de operaciones en la provincia de Santa Fe donde en Cañada de Gómez hubo una víctima fatal, el joven Eugenio Bianchi.

Al suicidarse Alem, el radicalismo queda acéfalo y De la Torre propone una alianza con Mitre para derrotar a Roca pero choca con la fuerte oposición de Hipólito Yrigoyen, apartándose así de la UCR. Su pelea con el Peludo lo lleva a retarse a duelo y el mismo se concretó el 6 de setiembre de 1897, a raíz de las heridas que De la Torre sufrió en su cara comenzó a usar la recordada barba.
En 1908 abre un nuevo espacio llamado la Liga del Sur que ideológicamente estaría a la derecha del socialismo y a la izquierda de los conservadores. En 1912 fue electo diputado nacional y al acercarse las elecciones presidenciales de 1916 funda el Partido Demócrata Progresista, un partido de centro derecha.
A pesar de ser muy amigo del dictador José Félix Uriburu, quién le habría ofrecido el ministerio del interior, criticó muy fuerte la actitud del golpista y enfrentó a la dictadura conservadora y fascista. En conjunto con un grupo de socialistas conforman la Alianza Demócrata Socialista y deciden presentarse junto a Nicolás Repetto como candidatos a presidente y vice respectivamente en las elecciones del año ´31.
Fue así que el 8 de noviembre de dicho año, la oligarquía retomó viejas prácticas y mediante el fraude electoral logran imponer a la fórmula oficialista Agustín Justo-Julio Roca (h) en la primera magistratura nacional.
Derrotado, cansado y molesto por la situación política reinante acepta por presión de sus amigos la senaduría nacional representando a Santa Fe. Desde su banca denunció el pacto Roca-Runciman donde Inglaterra se comprometía a seguir comprando carnes argentinas a un precio menor y nuestro país liberaba los impuestos a los productos ingleses y no permitía la instalación de frigoríficos nacionales.
De la Torre acusó por fraude a miembros del gobierno de Justo, entre ellos al ministro Pinedo (abuelo del actual diputado macrista Federico Pinedo). Las denuncias de corrupción al gobierno nacional fueron subiendo de tono en el Senado Nacional hasta que un asesino, pagado por los conservadores del gobierno, atentó contra su vida y mató a su amigo y compañero de bancada Enzo Bordabehere. A su vez se intervino a la gobernación de Santa Fe, derrocando a Luciano Molinas, otro amigo de De la Torre.
Abatido en lo anímico decide renunciar a su banca, se retira y pasa sus días en su casa particular. Un 5 de enero de 1939 pone fin a su vida suicidándose. Junto a su cadáver dejaba estas letras:

“Les ruego que se hagan cargo de la cremación de mi cadáver. Deseo que no haya acompañamiento público ni ceremonia laica ni religiosa alguna. Mucha gente buena me respeta y me quiere y sentirá mi muerte. Eso me basta como recompensa. No debe darse una importancia excesiva al desenlace final de una vida.
Si ustedes no lo desaprueban, desearía que mis cenizas fueran arrojadas al viento. Me parece una forma excelente de volver a la nada, confundiéndose con todo lo que muere en el Universo. Me autorizo a darles este encargo el afecto invariable que nos ha unido. Adiós”
En la Argentina de estos años vale la pena recordar a este gran hombre de la historia, fue uno de los máximos referentes en la lucha contra la corrupción, los negociados de turno y los arreglos de políticos con los grupos económicos. Cómo diría Eduardo Leirado, uno de sus biógrafos Un símbolo que quedó en el imposible y el olvido…

Su carta a Ferrucio Ardigó:

Lisandro de la Torre tenía amistades en Cañada de Gómez, entre ellos al Ing. Ferruccio Ardigó, y en el Museo Histórico Municipal se encuentra una carta que le dirigió el entonces candidato a presidente de la nación al cañadense.

Rosario, 21 de agosto de 1916

Señor
Ferruccio Ardigó

Estimado amigo:

A Vd. que ha sido en todos los momentos un soldado leal y consciente de la Liga del Sur y del Partido Demócrata Progresista, me tomo la libertad de pedirle su cooperación, ahora que, por primera vez, el Partido irá a la lucha, sin más actos de propaganda que la proclamación de sus candidatos.

Me ha tocado ser uno de ellos, contra mis deseos, y necesito de la acción de todos los correligionarios desinteresados, a fin de que el Partido salga airoso de la difícil jornada.

Mi pedido se limita dada la absoluta falta de fondos en el Comité Central, a lo que buenamente se pueda obtener de los ciudadanos que quieran votar con espontaneidad y convicción los candidatos demócratas progresistas.
Muy agradecido a lo que haga lo saluda su Afmo. amigo Lisandro de la Torre.

Foto: Acto de la Liga del Sur realizado el 21 de diciembre de 1903, desde el balcón de la casa de Augusto Schnack (hoy Aizpuru y Schnack). Habla el Dr. Gerardo Constante, junto a él está el Dr. Lisandro de la Torre

Noticia AnteriorNoticia Siguiente

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A 44 años del asesinato de Fanny Giordano 0 1108

Fanny Giordano había quedado cesante en los cargos que poseía, en diciembre del año anterior, debido a su concepción de la educación inspirado en el pensamiento socialista latinoamericano, admiradora de Salvador Allende y sus reformas educativas.

Sin tener participación gremial, ni política (motivos generales a la hora de –arrestar por averiguación de antecedentes-) fue elegida por la -gravísima conducta- de indignarse y reaccionar ante las injusticias que provocaba la exclusión y la desigualdad en la educación.
Hoy en la evocación de los 44 años de este acto de violencia irracional, ilícita e injustificable, queremos recordarte y homenajear tu nombre. Y que cada cañadense tenga presente tu imagen y la de todos aquellos que padecieron hechos aberrantes de esta magnitud.

¡Ni olvido ni perdón! ¡Fanny Giordano presente ahora y siempre!
Asociación de Derechos Humanos CDG

La pintura de Fanny es del artista y militante por los DDHH Brian Carlson

Rasca donde no pica 0 823

Por Rubén Moreno

Cambiemos fue el peor equipo de los últimos 50 años. No colaboró en políticas públicas sino que atrasó en dicho tema. Todo lo que sacó con excusas sin sentido se fue diluyendo, dejando lo logrado en la nada ni entendiendo la continuidad jurídica. Sólo le dio fuerzas al anterior gobierno sumándole sectores que tienen miradas parciales sobre política, entrando en una división marcada sobre una estrategia gubernamental con total desprecio por el otro (como excusa para llenar sus vacíos contradictorios en el decir y el hacer).

Su incapacidad llevó a la quiebra económica cruzando a todos los sectores con marcados caminos sin salida. Transformaron todo en una timba, desmontaron lo colectivo, lo que no sólo se construía en lo económico sino en los lazos humanos y se llevaron todo. La peor corrupción que llevaron adelante fue robarles hasta las necesidades a los jubilados, el empleo de miles de trabajadores, los pequeños empresarios, la educación, la salud, los pobres que siguieron cayendo sin piso a un vacío sin mañana.

Dieron pánico con su manipulación a las garantías constitucionales, hablaban proyectando desde la ignorancia como si fuera una charla de asado en alguna estancia con sus amigos. Todo se fue quebrando tanto que hasta hoy siguen hablando desde la nada cosas que ni ellos se creen, entrando en un fanatismo que sigue construyendo la cultura del odio que va ser difícil erradicar desde lo colectivo.

A un año del nuevo gobierno sabemos los problemas que dejó el gobierno anterior son complejos y graves pero no se solucionan con crónicas (es lo único que se escucha). Todo esto no hace bueno al peor gobierno de la historia pero tampoco debe garantizar como excusa para llevar adelante las mismas prácticas que vemos como terminó.

“Vemos llorar la biblia junto al calefón” pero las políticas neoliberales siguen, lo privado se antepone ante los intereses públicos, las limosnas como solución a la desigualdad social y lo triste que se siente culpa de estas malas prácticas.

Que no fanatice el solo mirar y no ver. La palabra cuando no se acompaña con la realidad no es creíble y a un año de un Gobierno duele mucho. La pandemia termina siendo una excusa para la violencia institucional, desalojos, represión, acuerdos impunes con mineras, inflación como impuesto y ajuste directo sobre los necesitados, recortes para débiles, beneficios para los sectores que más se enriquecieron, etcétera. Se escucha mucho decir esto es para beneficios del pueblo y nada de eso llega, pero cuando anuncias aumentos impuestos directos al día siguiente logran trastornar nuestra economía.

Lamentablemente el aislamiento de la política está marcando líneas paralelas: por un lado el gobierno y por otra los vulnerables. Siempre se está a tiempo para cambiar de rumbo y ojalá se reflexione y se gobierne para las mayorías.

Me ha contado el Pastor Miguel Brun que hace algunos años estuvo con los pobladores originarios del Chaco paraguayo y que formaba parte de una misión evangelizadora. Los misioneros visitaron a un cacique que tenía prestigio de muy sabio.
Éste, quieto y callado, escuchó sin pestañear la propaganda religiosa que le leyeron en lengua nativa. Cuando terminó, los misioneros se quedaron esperando su respuesta.
El cacique se tomó su tiempo. Opinó:
– Eso rasca. Y rasca mucho, y rasca muy bien.
Y sentenció:
– Pero rasca… donde no pica.

De “El libro de los abrazos”, de Eduardo Galeano.

Most Popular Topics

Editor Picks