Malvinas 0 1014

Me sigue doliendo Malvinas como si fuera hoy. Esta opinión ya fue publicada en este medio

Tristeza

Por Rubén Moreno

Enseñemos a los chicos que esto no fue guerra. Fue un hecho en el que un país usurpador mató chicos de 18 años que fueron mandados por unos asesinos que tomaron el país de forma antidemocrática cargada de una violencia que nunca olvidaremos.

Persiguieron, desaparecieron y mataron a sus compatriotas. Los soldados no fueron héroes sino que fueron víctimas de la dictadura cívico militar y eclesiástica. No fueron, los llevaron; los maltrataron, hambrearon, torturaron, abandonaron y los asesinaron. Dejando en sus familias ese dolor que solo ellos sienten y que los acompañará por el resto de sus vidas. Los que volvieron fueron invisibles a los ojos de la mayoría que meses antes vitoreaban a un borracho y gritaban como si fueran goles las noticias del canal oficial como, por ejemplo, diciendo que estábamos ganando.

Malvinas. Un día de memoria en el que recordemos a esos niños que los vistieron de soldados como si una guerra fuese un juego igual que cuando éramos chicos y jugábamos a los soldaditos. Cuando llega este día siento un profundo dolor. El mismo que sentí ese día que llenó de tristeza mi corazón. El contexto político de ese tiempo está en muchos documentos en periódicos o libros en donde se contaran historias parciales desde muchos puntos de vista. La historia se mira en el tiempo donde aparece la filosofía más lógica a la realidad; la locura colectiva agitada desde unos mesías de la época y toda lo que se construyó con Malvinas. No vale la vida de un pobre pibe que muere inocentemente en ese gran absurdo que fue una guerra organizada por poderes que nada tenían que ver con una bandera o patria. La patria seguirá siendo siempre el de al lado y no los poderosos que siguen reciclándose solo para dañar al otro con sus prácticas que siguen profundizándose.

“Un error no se convierte en verdad por el hecho de que todo el mundo crea en él”. Mahatma Gandhi

Los invito a ver este documental NO SOMOS HÉROES, de pibes a veteranos, tiene una mirada crítica sobre la guerra de Malvinas, desde la perspectiva de siete civiles que, estando bajo bandera durante la dictadura del 76, fueron afectados por una realidad que no eligieron.
Testimonios que muestran cómo influyó el contexto histórico a jóvenes que fueron utilizados para intentar impedir la caída del gobierno de facto. Jóvenes que fueron llevados a una guerra, donde los militares argentinos siguieron empleando métodos genocidas a los propios soldados argentinos, fueron estaqueados, pasaron frío, y hambre; la dictadura en estado de guerra que violó, consecuente con su ideología, los derechos humanos sobre jóvenes que tenían entre 18 y 20 años, en su mayoría.

https://www.youtube.com/watch?v=uuHpSXEkGS0

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Rasca donde no pica 0 849

Por Rubén Moreno

Cambiemos fue el peor equipo de los últimos 50 años. No colaboró en políticas públicas sino que atrasó en dicho tema. Todo lo que sacó con excusas sin sentido se fue diluyendo, dejando lo logrado en la nada ni entendiendo la continuidad jurídica. Sólo le dio fuerzas al anterior gobierno sumándole sectores que tienen miradas parciales sobre política, entrando en una división marcada sobre una estrategia gubernamental con total desprecio por el otro (como excusa para llenar sus vacíos contradictorios en el decir y el hacer).

Su incapacidad llevó a la quiebra económica cruzando a todos los sectores con marcados caminos sin salida. Transformaron todo en una timba, desmontaron lo colectivo, lo que no sólo se construía en lo económico sino en los lazos humanos y se llevaron todo. La peor corrupción que llevaron adelante fue robarles hasta las necesidades a los jubilados, el empleo de miles de trabajadores, los pequeños empresarios, la educación, la salud, los pobres que siguieron cayendo sin piso a un vacío sin mañana.

Dieron pánico con su manipulación a las garantías constitucionales, hablaban proyectando desde la ignorancia como si fuera una charla de asado en alguna estancia con sus amigos. Todo se fue quebrando tanto que hasta hoy siguen hablando desde la nada cosas que ni ellos se creen, entrando en un fanatismo que sigue construyendo la cultura del odio que va ser difícil erradicar desde lo colectivo.

A un año del nuevo gobierno sabemos los problemas que dejó el gobierno anterior son complejos y graves pero no se solucionan con crónicas (es lo único que se escucha). Todo esto no hace bueno al peor gobierno de la historia pero tampoco debe garantizar como excusa para llevar adelante las mismas prácticas que vemos como terminó.

“Vemos llorar la biblia junto al calefón” pero las políticas neoliberales siguen, lo privado se antepone ante los intereses públicos, las limosnas como solución a la desigualdad social y lo triste que se siente culpa de estas malas prácticas.

Que no fanatice el solo mirar y no ver. La palabra cuando no se acompaña con la realidad no es creíble y a un año de un Gobierno duele mucho. La pandemia termina siendo una excusa para la violencia institucional, desalojos, represión, acuerdos impunes con mineras, inflación como impuesto y ajuste directo sobre los necesitados, recortes para débiles, beneficios para los sectores que más se enriquecieron, etcétera. Se escucha mucho decir esto es para beneficios del pueblo y nada de eso llega, pero cuando anuncias aumentos impuestos directos al día siguiente logran trastornar nuestra economía.

Lamentablemente el aislamiento de la política está marcando líneas paralelas: por un lado el gobierno y por otra los vulnerables. Siempre se está a tiempo para cambiar de rumbo y ojalá se reflexione y se gobierne para las mayorías.

Me ha contado el Pastor Miguel Brun que hace algunos años estuvo con los pobladores originarios del Chaco paraguayo y que formaba parte de una misión evangelizadora. Los misioneros visitaron a un cacique que tenía prestigio de muy sabio.
Éste, quieto y callado, escuchó sin pestañear la propaganda religiosa que le leyeron en lengua nativa. Cuando terminó, los misioneros se quedaron esperando su respuesta.
El cacique se tomó su tiempo. Opinó:
– Eso rasca. Y rasca mucho, y rasca muy bien.
Y sentenció:
– Pero rasca… donde no pica.

De “El libro de los abrazos”, de Eduardo Galeano.

Derecho a disfrutar el verano 0 723

La autora de la nota, Andrea Cabrera, padece esclerosis múltiple e integra RBC Freyre (Rehabilitación basada en la comunidad) desde donde gestionan para conseguir mayor accesibilidad entre otras acciones.
El caso de Andrea es el de miles de personas con alguna discapacidad física, que padecen las condiciones que la sociedad ofrece para la vida diaria.

Soy Andrea Cabrera, tengo 45 años, a los 20 me diagnosticaron con esclerosis múltiple; hice muchos tratamientos para que esta enfermedad no avance y mejorar mi calidad de vida, Sin embargo, después de 25 años de ese diagnóstico, hace un tiempo que utilizo para movilizarme silla de ruedas y/o andador.

Tras un año 2020 muy difícil para todos, la semana pasada fui a Potrero de Garay para descansar y lo que pretendía ser un momento de tranquilidad y disfrute, terminó siendo un suplicio para mí y mi familia.

El viaje para llegar a destino ya fue muy complicado: encontrar una estación de servicio con baños para discapacitados adecuados y limpios fue una tarea casi imposible. Casi tanto como encontrar restaurantes con sanitarios en condiciones para alguien como yo, con una discapacidad física. Fuimos a varios lugares de conocida “fama” en San Clemente, Potrero de Garay, Villa Ciudad de América y Los Reartes; en ninguno de ellos había baño para discapacitados, ni siquiera puertas anchas para que pase con el andador. Ni hablar de la existencia de una rampa. Y si hablamos de mojar los pies en algún río serrano, misión imposible, ni una “bajada accesible”, por lo que volví a Freyre sin tocar el agua, con la frustración de no poder disfrutar con mi familia esos momentos, solo me quedó la opción de mirar de lejos.

Y me pregunto, con mucho dolor, en esta Argentina donde todos reclaman por sus derechos (a abortar, a la igualdad de género, a la asignación universal por hijos, entre tantos otros), nosotros, los que no podemos caminar, ¿no tenemos derecho a disfrutar de unas vacaciones?

Esto es solo una muestra de todo lo que nos falta como sociedad para trabajar seriamente por la INCLUSIÓN. En la mayoría de los casos, las personas con cualquier tipo de discapacidad sufrimos a diario la vulneración de nuestros derechos.

Andrea Cabrera – Integrante RBC – Freyre

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