Malvinas 0 566

Me sigue doliendo Malvinas como si fuera hoy. Esta opinión ya fue publicada en este medio

Tristeza

Por Rubén Moreno

Enseñemos a los chicos que esto no fue guerra. Fue un hecho en el que un país usurpador mató chicos de 18 años que fueron mandados por unos asesinos que tomaron el país de forma antidemocrática cargada de una violencia que nunca olvidaremos.

Persiguieron, desaparecieron y mataron a sus compatriotas. Los soldados no fueron héroes sino que fueron víctimas de la dictadura cívico militar y eclesiástica. No fueron, los llevaron; los maltrataron, hambrearon, torturaron, abandonaron y los asesinaron. Dejando en sus familias ese dolor que solo ellos sienten y que los acompañará por el resto de sus vidas. Los que volvieron fueron invisibles a los ojos de la mayoría que meses antes vitoreaban a un borracho y gritaban como si fueran goles las noticias del canal oficial como, por ejemplo, diciendo que estábamos ganando.

Malvinas. Un día de memoria en el que recordemos a esos niños que los vistieron de soldados como si una guerra fuese un juego igual que cuando éramos chicos y jugábamos a los soldaditos. Cuando llega este día siento un profundo dolor. El mismo que sentí ese día que llenó de tristeza mi corazón. El contexto político de ese tiempo está en muchos documentos en periódicos o libros en donde se contaran historias parciales desde muchos puntos de vista. La historia se mira en el tiempo donde aparece la filosofía más lógica a la realidad; la locura colectiva agitada desde unos mesías de la época y toda lo que se construyó con Malvinas. No vale la vida de un pobre pibe que muere inocentemente en ese gran absurdo que fue una guerra organizada por poderes que nada tenían que ver con una bandera o patria. La patria seguirá siendo siempre el de al lado y no los poderosos que siguen reciclándose solo para dañar al otro con sus prácticas que siguen profundizándose.

“Un error no se convierte en verdad por el hecho de que todo el mundo crea en él”. Mahatma Gandhi

Los invito a ver este documental NO SOMOS HÉROES, de pibes a veteranos, tiene una mirada crítica sobre la guerra de Malvinas, desde la perspectiva de siete civiles que, estando bajo bandera durante la dictadura del 76, fueron afectados por una realidad que no eligieron.
Testimonios que muestran cómo influyó el contexto histórico a jóvenes que fueron utilizados para intentar impedir la caída del gobierno de facto. Jóvenes que fueron llevados a una guerra, donde los militares argentinos siguieron empleando métodos genocidas a los propios soldados argentinos, fueron estaqueados, pasaron frío, y hambre; la dictadura en estado de guerra que violó, consecuente con su ideología, los derechos humanos sobre jóvenes que tenían entre 18 y 20 años, en su mayoría.

https://www.youtube.com/watch?v=uuHpSXEkGS0

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Nahuel recuerda al gran Armando 0 794

Desde México escribe: Carlos ‘Nahuel’ Porcel

 

¿Fue entre final de la niñez, albores de pre adolescencia en mi pueblo, cuando nos pusimos los pantalones largos?… ¿Cuando nos creíamos gronchos galanes, con más miedo y pudor que nadie, con vergüenza de gaucho pobre (diría Homero Expósito), y dábamos vuelta a la pista del baile popular, o la llamada discoteque, para ver si la piba que nos gustaba nos daba bola, sudando temerosos que te la afane el cheto con guita y coche nuevo, mientras uno, escondido bien atrasito de todos, intentaba cabecear con disimulo pa’ sacarla a bailar, y que no te vieran los otros, si rebotabas?

¿Fue ahí, que cuando con un vaso de whisky berreta en mano (Otard Dupuy o Cubana Sello verde, intomables…) dabas vuelta y vuelta la pista y terminabas solo en la madrugada, con ardor en el estómago y deprimido, hablando pavadas con tus otros amigos perdedores y desolados?

¿Fue ahí, cuando entre canciones que nos marcaron la vida (como la película El Baile, de Ettore Scola), entre grandes, tal vez soñábamos un amor para siempre, y nos castigábamos con Aznavour, Nino Bravo, Favio, Modugno, Sandro, Matt Monroe, Adamo, Di Capri, Roberto Carlos, Camilo, Beatles, el rock, etcs…?

¿Fue ahi, cuando ella una vez te dijo que sí, y se quedó en las ¨lentas” a bailar contigo, vos apretabas y ella ponía sus manos en tu pecho pa’ mantener la distancia, pues la vieja ¨marcaba¨ desde la mesa con demasiado desconfianza, más, si eras un atorrante y músico? La nena está para otra cosa, con mejor futuro… viste?.

De pronto, se apareció un gran chaparro, que nos cacheteó el sentimentalismo con un ¨La otra tarde vi llover ¨. Y luego siguieron otras, que acompañan en mi caso, y tantos, capítulos o ciclos, donde luego vendrían los agoreros que califican, de que si es romanticismo, o no, o bla bla bla… Por supuesto, prefiero sus canciones cantadas por él mismo, incluso sus versiones con el sonido de antaño, no con estos personajes patéticos de moda, que con demasiada buena voz, no me mueven ni un pelo.

Epoca en que en Argentina, por falta de conocimientos, se subestimaba, ninguneaba, el bolero y la cumbia, la verdadera música de países de esta América mestiza. Por cuestiones de oficio, se dio que muchas veces pudimos compartir buenos momentos con el gran Maestro Armando Manzanero.

Estuve invitado a cantar a su programa en Canal 22, que por ahí ronda el video donde además, canta su tango favorito, La luz de un fósforo, y luego, haciendo un trabajo para la querida cantora Tania Libertad sobre el tango Nostalgias, que era parte del espectáculo con Manzanero.
En esa ocasión, Armando me dijo: maestro, un día quiero hacer un disco de tangos con usted. A mí se me aflojaron los chones… Siguió que Tania me llamara y dijera: Armando quiere que le arregles unos tangos y grabes ya!!!
Y así fue, grabar para él, cuatro o cinco tangos para su espectáculo Armando la Libertad, donde estuvieron de compinches Anibal Berraute, Bocha Mazza y Coco Potenza. Creo que vamos así, con el tiempo, aprendiendo, creciendo y reconociendo, respetando, más allá de géneros, a quienes nos pusieron en oreja y corazón una letra, una música, un andar, acompañándonos en cada etapa de nuestro caminar . Encima también era fanático, como yo, de la lechuga amarga de Argentina, la radicheta…

Salud por su andar en la música popular no sólo de México, del mundo, Don Armando Manzanero.

Nochebuena 0 773

Cada Nochebuena, tanto para los que creen como para los que no, tiene esa mezcla de angustia y magia que nos llama a compartir recuerdos… lágrimas, abrazos, cariños, hermandad entre vecinos ofreciendo regalos para demostrar materialmente amor hacia el otro; se suele viajar muchos kilómetros para vivir ese día con intensidad y algo ha de tener para que surjan sentimientos encontrados.

La sensación es como si nos detuviéramos y comenzáramos a recibir vivencias compartidas produciendo sensaciones diferentes , las puertas se llenan de colores y de luces , los comercios con sus bolsas intercambiando regalos por alegrías de momento, la cultura popular nos conduce a creer en un barba blanca que viaja en el tiempo pasando por los hogares de buena vida y -la de los sacrificados de bolsillos cada vez mas flacos- que marcan en ese gesto aquel regalo algo inolvidable para el pibe de una navidad consumista, según la religión:
”Jesús nace para la humanidad que busca libertad y paz: nace para todo hombre oprimido por el pecado, necesitado de salvación y sediento de esperanza”…,

El mundo, nada más alejado del sentido navideño deshumanizado, cierra fronteras, matan mojados, oprimen económicamente a países apoderándose de sus riquezas y derechos, donde organizan conflictos para las guerras; la penetración cultural del individualismo rompiendo lazos colectivos generando desprecio hacia el igual mirándolo desde un lugar discriminativo.

Vemos las prácticas políticas opuestas a los pueblos imponiendo las fuerzas sembrando el terror desde el Estado, se es servil con el poder y soberbio con el débil imponen desigualdad ; la mitad de las poblaciones -a causas de esos pocos que concentran economía globalizada- viven en la pobreza extrema , perdieron salud , educación , trabajo, generaciones sin conocer empleos dignos, estos procesos deshumanizados no son creados al azar.

Esta actitud no cesa sino que se profundiza y lo grave de esta situación es que es avalada por las mayorías,; seguramente hoy brindaran por paz, amor y felicidad y en sus cuentas en las redes sociales hablaran de otra cosa del otro, que espera amor y recibe desprecio…si hablamos de espíritu navideño y el sentido de la venida de Jesús, nosotros le diríamos que no venga que las puertas de los corazones en la mayoría están cerradas humanamente con gigantescos candados pero hay otra mayoría que sigue luchando y extiende su mano para modificar la realidad del otro y no es solo los 24 .

Fernando Silva dirige el hospital de niños, en Managua.
En vísperas de Navidad, se quedó trabajando hasta muy tarde. Ya estaban sonando los cohetes, y empezaban los fuegos artificiales a iluminar el cielo, cuando Fernando decidió marcharse. En su casa lo esperaban para festejar. Hizo una última recorrida por las salas, viendo si todo quedaba en orden, y en eso estaba cuando sintió que unos pasos lo seguían. Unos pasos de algodón: se volvió y descubrió que uno de los enfermitos le andaba detrás. En la penumbra, lo reconoció. Era un niño que estaba solo. Fernando reconoció su cara ya marcada por la muerte y esos ojos que pedían disculpas o quizá pedía permiso.
Fernando se acercó y el niño lo rozó con la mano:
–Decile a… –susurró el niño–. Decile a alguien, que yo estoy aquí.

Eduardo Galeano [De El libro de los abrazos]

 

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