Nahuel recuerda al gran Armando 0 1057

Manzanero puso la banda de sonido a pequeños fracasos amorosos de la adolescencia lejana. El autor de la nota, el cañadense Nahuel Porcel, rememora al formidable cantautor fallecido, con quien compartió la pasión por el tango y hasta por alguna humilde verdura argentina.

Desde México escribe: Carlos ‘Nahuel’ Porcel

 

¿Fue entre final de la niñez, albores de pre adolescencia en mi pueblo, cuando nos pusimos los pantalones largos?… ¿Cuando nos creíamos gronchos galanes, con más miedo y pudor que nadie, con vergüenza de gaucho pobre (diría Homero Expósito), y dábamos vuelta a la pista del baile popular, o la llamada discoteque, para ver si la piba que nos gustaba nos daba bola, sudando temerosos que te la afane el cheto con guita y coche nuevo, mientras uno, escondido bien atrasito de todos, intentaba cabecear con disimulo pa’ sacarla a bailar, y que no te vieran los otros, si rebotabas?

¿Fue ahí, que cuando con un vaso de whisky berreta en mano (Otard Dupuy o Cubana Sello verde, intomables…) dabas vuelta y vuelta la pista y terminabas solo en la madrugada, con ardor en el estómago y deprimido, hablando pavadas con tus otros amigos perdedores y desolados?

¿Fue ahí, cuando entre canciones que nos marcaron la vida (como la película El Baile, de Ettore Scola), entre grandes, tal vez soñábamos un amor para siempre, y nos castigábamos con Aznavour, Nino Bravo, Favio, Modugno, Sandro, Matt Monroe, Adamo, Di Capri, Roberto Carlos, Camilo, Beatles, el rock, etcs…?

¿Fue ahi, cuando ella una vez te dijo que sí, y se quedó en las ¨lentas” a bailar contigo, vos apretabas y ella ponía sus manos en tu pecho pa’ mantener la distancia, pues la vieja ¨marcaba¨ desde la mesa con demasiado desconfianza, más, si eras un atorrante y músico? La nena está para otra cosa, con mejor futuro… viste?.

De pronto, se apareció un gran chaparro, que nos cacheteó el sentimentalismo con un ¨La otra tarde vi llover ¨. Y luego siguieron otras, que acompañan en mi caso, y tantos, capítulos o ciclos, donde luego vendrían los agoreros que califican, de que si es romanticismo, o no, o bla bla bla… Por supuesto, prefiero sus canciones cantadas por él mismo, incluso sus versiones con el sonido de antaño, no con estos personajes patéticos de moda, que con demasiada buena voz, no me mueven ni un pelo.

Epoca en que en Argentina, por falta de conocimientos, se subestimaba, ninguneaba, el bolero y la cumbia, la verdadera música de países de esta América mestiza. Por cuestiones de oficio, se dio que muchas veces pudimos compartir buenos momentos con el gran Maestro Armando Manzanero.

Estuve invitado a cantar a su programa en Canal 22, que por ahí ronda el video donde además, canta su tango favorito, La luz de un fósforo, y luego, haciendo un trabajo para la querida cantora Tania Libertad sobre el tango Nostalgias, que era parte del espectáculo con Manzanero.
En esa ocasión, Armando me dijo: maestro, un día quiero hacer un disco de tangos con usted. A mí se me aflojaron los chones… Siguió que Tania me llamara y dijera: Armando quiere que le arregles unos tangos y grabes ya!!!
Y así fue, grabar para él, cuatro o cinco tangos para su espectáculo Armando la Libertad, donde estuvieron de compinches Anibal Berraute, Bocha Mazza y Coco Potenza. Creo que vamos así, con el tiempo, aprendiendo, creciendo y reconociendo, respetando, más allá de géneros, a quienes nos pusieron en oreja y corazón una letra, una música, un andar, acompañándonos en cada etapa de nuestro caminar . Encima también era fanático, como yo, de la lechuga amarga de Argentina, la radicheta…

Salud por su andar en la música popular no sólo de México, del mundo, Don Armando Manzanero.

Noticia AnteriorNoticia Siguiente

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

A 44 años del asesinato de Fanny Giordano 0 1127

Fanny Giordano había quedado cesante en los cargos que poseía, en diciembre del año anterior, debido a su concepción de la educación inspirado en el pensamiento socialista latinoamericano, admiradora de Salvador Allende y sus reformas educativas.

Sin tener participación gremial, ni política (motivos generales a la hora de –arrestar por averiguación de antecedentes-) fue elegida por la -gravísima conducta- de indignarse y reaccionar ante las injusticias que provocaba la exclusión y la desigualdad en la educación.
Hoy en la evocación de los 44 años de este acto de violencia irracional, ilícita e injustificable, queremos recordarte y homenajear tu nombre. Y que cada cañadense tenga presente tu imagen y la de todos aquellos que padecieron hechos aberrantes de esta magnitud.

¡Ni olvido ni perdón! ¡Fanny Giordano presente ahora y siempre!
Asociación de Derechos Humanos CDG

La pintura de Fanny es del artista y militante por los DDHH Brian Carlson

Rasca donde no pica 0 837

Por Rubén Moreno

Cambiemos fue el peor equipo de los últimos 50 años. No colaboró en políticas públicas sino que atrasó en dicho tema. Todo lo que sacó con excusas sin sentido se fue diluyendo, dejando lo logrado en la nada ni entendiendo la continuidad jurídica. Sólo le dio fuerzas al anterior gobierno sumándole sectores que tienen miradas parciales sobre política, entrando en una división marcada sobre una estrategia gubernamental con total desprecio por el otro (como excusa para llenar sus vacíos contradictorios en el decir y el hacer).

Su incapacidad llevó a la quiebra económica cruzando a todos los sectores con marcados caminos sin salida. Transformaron todo en una timba, desmontaron lo colectivo, lo que no sólo se construía en lo económico sino en los lazos humanos y se llevaron todo. La peor corrupción que llevaron adelante fue robarles hasta las necesidades a los jubilados, el empleo de miles de trabajadores, los pequeños empresarios, la educación, la salud, los pobres que siguieron cayendo sin piso a un vacío sin mañana.

Dieron pánico con su manipulación a las garantías constitucionales, hablaban proyectando desde la ignorancia como si fuera una charla de asado en alguna estancia con sus amigos. Todo se fue quebrando tanto que hasta hoy siguen hablando desde la nada cosas que ni ellos se creen, entrando en un fanatismo que sigue construyendo la cultura del odio que va ser difícil erradicar desde lo colectivo.

A un año del nuevo gobierno sabemos los problemas que dejó el gobierno anterior son complejos y graves pero no se solucionan con crónicas (es lo único que se escucha). Todo esto no hace bueno al peor gobierno de la historia pero tampoco debe garantizar como excusa para llevar adelante las mismas prácticas que vemos como terminó.

“Vemos llorar la biblia junto al calefón” pero las políticas neoliberales siguen, lo privado se antepone ante los intereses públicos, las limosnas como solución a la desigualdad social y lo triste que se siente culpa de estas malas prácticas.

Que no fanatice el solo mirar y no ver. La palabra cuando no se acompaña con la realidad no es creíble y a un año de un Gobierno duele mucho. La pandemia termina siendo una excusa para la violencia institucional, desalojos, represión, acuerdos impunes con mineras, inflación como impuesto y ajuste directo sobre los necesitados, recortes para débiles, beneficios para los sectores que más se enriquecieron, etcétera. Se escucha mucho decir esto es para beneficios del pueblo y nada de eso llega, pero cuando anuncias aumentos impuestos directos al día siguiente logran trastornar nuestra economía.

Lamentablemente el aislamiento de la política está marcando líneas paralelas: por un lado el gobierno y por otra los vulnerables. Siempre se está a tiempo para cambiar de rumbo y ojalá se reflexione y se gobierne para las mayorías.

Me ha contado el Pastor Miguel Brun que hace algunos años estuvo con los pobladores originarios del Chaco paraguayo y que formaba parte de una misión evangelizadora. Los misioneros visitaron a un cacique que tenía prestigio de muy sabio.
Éste, quieto y callado, escuchó sin pestañear la propaganda religiosa que le leyeron en lengua nativa. Cuando terminó, los misioneros se quedaron esperando su respuesta.
El cacique se tomó su tiempo. Opinó:
– Eso rasca. Y rasca mucho, y rasca muy bien.
Y sentenció:
– Pero rasca… donde no pica.

De “El libro de los abrazos”, de Eduardo Galeano.

Most Popular Topics

Editor Picks