
Por: Rubén Eduardo “Kelo” Moreno.
A los grandes evasores de plata negra les abrieron las puertas para limpiarlos, sin preguntar de dónde provenía dicho capital.
A monotributistas les mandaban carta documentos y embargo por deudas que no superaban los $4000; desmantelaron a los jubilados; aumentaron los niveles de pobreza; desocuparon a miles de trabajadores. Este gobierno despreció a los discapacitados, profundizó la contaminación tanto con mineras como con agrotóxicos, y además fue servil con los capitales más salvajes.
Nunca nadie representó tanto al cipayismo: mataron por la espalda, despreciaron a los sectores necesitados, su Vice aplicó la cultura del odio, se manejaron con desprecio hacia el otro; manipularon información; negaron la realidad a los familiares de las víctimas de un Estado irresponsable.
La cultura del macrismo fue que el dinero vale más que la salud y la vida.
Nos llevaron por un camino sin retorno, gran parte con la complicidad de la oposición que mintió en las palabras y acordó con sus prácticas,- las consecuencias están a la vista-, algunos gorilas pobres se enojan cuando se publican chistes, ironías u opiniones, transformándose estos en fundamentalistas de una clase que no pertenecen (desclasados), se les transmitió la aporofobia de ese Gobierno cruel y perverso.
Costó mucho sacarnos la cultura menemista, esperemos que este nuevo Gobierno encuentre los caminos de inclusión sin excusas y no repita la historia como pasó en la mayoría de los Gobiernos; gobernar para esa minoría que siempre se llevó todo en desmedro de las mayorías que siguen sufriendo la desigualdad.
Cambiemos fue botas con votos y lo botaron con votos, no hace falta esperar toda una gestión para darnos cuenta de los fracasos y logros de un gobierno, hay dos puntos de partida: la elección de sus ministros y donde va gastar el presupuesto.
Se vienen tiempos sin excusas, los porcentajes de extrema pobreza que la sufren estas desigualdades se quedó sin agujero en su cinturón se necesitan políticas públicas para salir de la crisis, no limosna como se viene haciendo a la falta de soluciones, necesitamos solidaridad y no caridad como principio político y no honrar deudas; decía Eduardo Galeano: “La caridad es humillante porque se ejerce verticalmente y desde arriba; la solidaridad es horizontal e implica respeto mutuo”. Este nuevo gobierno debe basarse en lo humano, si no terminará en una nueva frustración.
Tener esperanzas ayuda, pero tengamos ciertas reservas.
Rubén Eduardo Moreno






















