“Se metieron con mi tesoro más preciado: mi familia” 0 374

Graciela De La Casa, directora del portal Armstrong y Región, y productora de programas de televisión en esa ciudad vecina, escribe por un hecho que la tocó personalmente, como es el uso de redes sociales para calumniar a una familia, utilizando de manera perversa las posibilidades que otorgan las redes.

La nota de Graciela, sobre el episodio que le toca vivir:

Jamás imaginé escribir en primera persona, pero dadas las circunstancias por el mismo medio por el cual algunos se ofenden porque replico la realidad local, regional, provincial y nacional voy a expresar que no es la primera vez que se han “metido” con mi familia.

El pasado 27 de agosto tomaron fotos de mis redes sociales e hicieron un video donde injuriaban y calumniaban a mi hijo involucrándolo con personas que nunca vio en su vida, mencionando también a mi esposo y su lugar de trabajo. Fue un golpe muy bajo hacia mi persona, donde los tiempos de la justicia no son los de una madre… pero a su debido momento la verdad siempre sale a la luz.

Después de un mes y días, sabemos la identidad del autor del video, es un joven que no estudia, ni trabaja, es mayor de edad, y no va a trascender porque rapea y canta con la Z, sino será por delincuente, ya que tiene antecedentes policiales y seguramente mucho resentimiento acumulado.

Los periodistas estamos preparados para que cuestionen nuestro trabajo, para la critica y la infinita diversidad de opiniones. Son las reglas del juego y las acepto. Pero mi hijo y esposo no eligieron ser comunicadores, sumado a que son personas de perfil bajo.

Párrafo aparte detallo que ya había sufrido una agresión por las redes sociales, donde un Señor de esta localidad, escribió porque el aire es gratis, que mi hijo era aplaudidor del intendente de turno y militante de Cambiemos, etc, etc. NO ES CIERTO, y si así lo fuera y quiere militar en cualquier partido político que? Ni siquiera debería de pedir mi opinión. Sumado a que emitirá su primer voto en el 2023.
Este tipo de agresiones y agravios, en algunos casos ciberdelitos no tienen que ser moneda corriente para los usuarios que se esconden detrás de una computadora. Toda acción debiera tener sus consecuencias, de todas formas sigo creyendo en la justicia del hombre y en la justicia divina.

Graciela De La Casa

Fuente: Armstrong y Región

 

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Copitos 0 417

En “Cambalache”, cuya letra y música pertenece a Enrique Santos Discépolo, el autor coloca una metáfora extraña. Dice: “…y herida por un sable sin remache, ves llorar la Biblia junto a un calefón”. Esa letra que se hizo popular y todas las generaciones aprendieron de memoria a través de nuestra historia, mirando hoy todo el panorama social que nos está atravesando a todos los sectores sociales y en un punto de apoyo nos identifica con las banderas de la moralina

A principios del siglo XX, el uso de los baños en Argentina se generalizó sustituyendo a las viejas letrinas y hasta las “tazas de noche” que se utilizaban antes. En estos baños del 1900 comenzaron a aparecer los novedosos inodoros, los lavabos y las duchas y por consiguiente un calefón para calentar el agua. Todo un lujo que superaba lo conocido. Sin embargo, el papel higiénico tardó en imponerse, y además, cuando apareció era un artículo de lujo bastante caro. Por esa razón, eran buscados los papeles más sedosos, como por ejemplo los que venían envueltas manzanas u otros productos agrícolas.

Pero tal vez el más famoso era el llamado “papel Biblia” que era muy liviano, delgado y extremadamente suave. Por ese entonces, existían muchos misioneros cuya función era distribuir la Biblia Protestante, para lo cual regalaban ejemplares en las calles, plazas, parques y paseos a todo aquel que lo solicitara. Y como somos argentinos, nos avivamos pronto. Muchos habitantes del territorio de nuestra patria parecían fanáticos devotos y aceptaban con una sonrisa tales gentilezas, aunque sean de la grey católica.

Retiraban las Biblias protestantes que venían de obsequio y las llevaban a sus casas con una sonrisa. Los que obtenían el sagrado libro, les hacían una perforación en la tapa y las colgaban en un gancho de alambre que se conocía en aquel entonces con el nombre de “sable sin remache”. Esto se ubicaba cerca del calefón, bien a mano de retrete, para ir arrancando de a poco las hojas de las Santas Escrituras.

Hoy podemos decir que todo es como era entonces, solo que la metáfora, lamentablemente y con profundo dolor y tristeza, se relaciona con nuestra Constitución, y los que deben respetarla y hacerla respetar.
El resentimiento, en la historia de las conquistas populares, los coloca como negacionistas, y solo por llegar a un poder de pocos, sus proclamas y acciones políticas se parecen más a un sainete criollo.
Previo a la aparición del “fiscal “Luciani se venían mostrando frases sin sentido, acompañando como verdad revelada publicaciones de grandes medios de empresa, que sabiendo que eran noticias falsas (“fake news”), nunca las desmentían.

El perverso juego de la pos verdad, siempre con el mismo hilo conductor: Cristina, Cristina…, sin respetar el derecho a un juicio justo, se publicaban: éstas son las figuritas de Qatar, sin la chora no hay derrotas, todos somos Luciani, manos limpias y uñas cortas; no les da la edad a muchos, si no, mirándolos en el tiempo seguramente hubieran andado con banderas en caravanas y gritando viva la patria, todos somos la Junta, y en su intimidad, todos somos copitos.

Estas culturas llegan de repente, a la vista de todos, pero se vienen sumando y la historia nos muestra cuánto nos cuesta a los argentinos erradicarlas. No solo no hubo reflexión sobre este grado de violencia que estamos padeciendo, sino que duplican la apuesta, a seguir generando más.

Por qué será que las situaciones repudiables de la mala política no nos hacen mejores sino todo lo contrario. Estos constructores de verdad revelada llenos de contradicciones, se parecen mucho a la frase del final de Cambalache. Hoy no se regalan Biblias, será porque es tan difícil llevarlas bajo el brazo, y menos Constituciones. Los baños del poder son demasiado lujosos, no tienen ganchos con formas de sable ni calefón, si no colgarían la Constitución, pero sí la siguen llorando, en esta cultura de copitos.

Ruben Eduardo Kelo Moreno

Al Dr Marcos Tomasini: el testimonio de un paciente 0 579

…..no es exagerado afirmar, para quienes fuimos pacientes del doctor, que ¡hemos tenido la suerte de encontrarnos con un “imprescindible” en nuestras vidas!…

Toda persona que enfrenta una operación a corazón abierto, tiene la angustia y la incertidumbre propias de una situación límite. Quien haya pasado por estas circunstancias, entenderá muy bien de qué estoy hablando Por eso, es tan importante que los cirujanos, y quien dirige el equipo, transmitan al paciente la sensación que reúnen las cualidades de excelencia, en capacidad médica y ética profesional, que la operación requiere. Esa fue la que en todo momento transmitían el Dr. Marcos Tomasini y su equipo.

En una conversación personal con el médico, tuve la oportunidad de conocer que su capacidad se fundamentaba en su formación académica y experiencia en sanatorios y hospitales en nuestro país, y sus especializaciones en otros países, como Brasil, en Estados Unidos, nada menos que en una entidad eminente como el Boston Children Hospital, y en la Cleveland Clinic, donde René Favaloro desarrolló su técnica quirúrgica.

Cuando se hace un reconocimiento a una persona se corre el riesgo de exagerar los elogios; por eso, es necesario, como premisa, aplicar una dosis de prudencia. Pero, aun teniendo en cuenta esa condición, no es exagerado afirmar, para quienes fuimos pacientes del Dr, Tomasini que: ¡hemos tenido la suerte de encontrarnos con un “imprescindible” en nuestras vidas!

Alberto Santimaría

Septiembre 2022.

 

 

Foto: El Dr Marcos Tomasini, cuarto desde la izquierda, en un acto protocolar

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